13.4.09

SUFRIR POR TRIPLICADO


Volviendo de vacaciones, nos sobresalta una nueva y "sin desperdicio" sentencia del Tribunal Supremo que, esperemos, no siente jurisprudencia.
Se ha absuelto a un marido maltratador porque, en la sentencia de instancia, se habían descrito de forma muy genérica los abusos sufridos, aunque, menos mal, se decía que debido a la angustia de la esposa.

Aunque por la Audiencia Provincial de turno se condenó, en su día, al maltratador por agresión sexual y maltrato continuado, los magistrados del Supremo deben preferir "recrearse" con el relato del fiscal donde se indiquen el número de felaciones, masturbaciones, tocamientos y otros actos libidinosos de la pareja. Acciones vejatorias y no consentidas, para lo que nos interesa, acompañadas de insultos, amenazas y lesiones durante toda la vida del matrimonio desde 1988 y del que nacieron dos hijas de 14 y 7 años.

Se comete el error de, con una orden de alejamiento en el 2002, dejarlo seguir viviendo en el domicilio familiar sin ser denunciado por la esposa, hasta que llegó la paliza con heridas que tardan en curar 15 días, que son las que nos llevan al punto de inicio.

Quizás con este comportamiento de la justicia no se anima a denunciar porque les agreden y sufren tres veces: el día de la paliza, el día de recordarlo ante el policía y/o el juez y el día que recurres y el Supremo te dice que te expliques mejor o te "recrees" más en las agresiones y vejaciones, porque es poco creíble y muy "genérico".

Vamos, que lo próximo será que pongamos cámaras en nuestra propia casa y luego que admitan a trámite y como prueba las grabaciones.

Con este comportamiento de la justicia, no vamos a avanzar ni un ápice en el tema de la violencia y en superar el miedo de las mujeres a denunciar al agresor. Mi total repulsa a la argumentación de esta sentencia en la que, además, ya había antecedentes por parte del agresor.

4 comentarios:

José María (Chema) Buzarra Cano dijo...

IBE, bienvenida a casa:

Mira, lo de las Sentencias es que estamos en el País de las mil y una Sentencias y algunas como la que nos traes a cuento es para comer cerillas.

Por cierto, mañana leeremos los medios escritos.....para ver que ha pasado sobre la ECOCIUDAD. Ahí que te voy a contar se juegan intereses económicos muy fuertes y creo que la imparcilidad....Veremos igual me estoy pasando de rosca.

Fernando Martínez López dijo...

Hasta que no se haga una crítica de los críticos y justicia con los jueces no vamos a tener un país maduramente democrático. Estoy de las florituras jurídicas hast el gorro.¿A que no sabemos de éstos donde cazan, quiénes son sus mentores o sus amigos?
un juez dice que aplica las leyes que hace el pueblo...y nos vamos a reir pero bien sino hubiese tragedias por medio.
Habrá que traer otra vez a Brassens y su gorilita...

alegrias dijo...

A mí esto me desequilibra. ¿Qué juez es ése? Me parece lamentable que un señor así siga repartiendo justicia. Vaya señores jueces tenemos en España....
Y sí, Chema, ahora toca lo de la ECOCIUDAD, que tiene tela también; pero lo de esta pobre mujer es horrible, que se vea totalmente desamparada por lo que se supone que es la justicia.
No sé... me he quedado sin palabras.
Un abrazo

LENA dijo...

Hola chicos, ya he vuelto de mis supervacaciones,por cierto gastando producto nacional como dice el jefe,pero con un tiempo asqueroso.A veces es mejor irse a una cueva para no ver las injusticias que hay, lo de este juez es indignante.