Por fín, nos decidimos a meter mano al mayor espectáculo del mundo y no me refiero al circo, sino al fútbol, además de hacerlo a uno de los "paraísos fiscales" para que se me entienda, por generar, acumular grandes fortunas y no contribuir como se debe.No es de recibo que los jugadores extranjeros tributaran en España al 24 %, mientras que la media en otros países era del 45 %. Lo decidido va a ser, además, del 43%, por debajo de Alemania y Reino Unido que lo hacen al 45%.
La Liga de Fútbol Profesional ha puesto el grito en el cielo apelando a que, en muchos casos, los impuestos los pagan los clubs, pero qué más nos da a los que pagamos lo que corresponde de nuestros modestos ingresos, si hablamos de que ellos ganan más de 600 mil euros anuales, señores, estamos todos locos ¿ o qué ?
Encima tenemos que estar agradecidos de que la LFP española ha descartado hacer huelga en protesta por el incremento del impuesto y ha optado por formar una comisión de negociación con los poderes públicos para hablar de la aplicación de esta medida.
El presidente de la LFP justificó la decisión de no adoptar ninguna medida de presión en aras de la colaboración y en busca de un diálogo urgente y eficaz. Me da la sensación de que se da más importancia a este tema que a que manden en una planta industrial a 100 mileuristas a la calle. Manda narices. Igual con esto beneficiábamos a las canteras nacionales, porque para traer 4 figurines carísimos a los equipos grandes, que duran dos asaltos, se lesionan cada 2 por tres y encima no tributan como deben, que se queden en su casa o de nuestro país pasen de largo.
Y si no teníamos suficiente, otro argumento de peso para el pte. es que la modificación del régimen fiscal de los extranjeros "menoscaba la capacidad competitiva del fútbol español respecto a otras grandes ligas", no si encima habrá que echarles la culpa de perder, además de cotizar menos.
Según él, el fútbol es una industria que mueve muchísima gente, con capacidad de retorno importante para el Estado, aunque no sé a quién le revierten los Ferrari y los Porches. Defiende que influye en el producto interior bruto, genera trabajo, ingresos indirectos y como sector e industria no están de acuerdo con determinadas gestiones. A lo que yo añadiría que como cualquier industria, señor mío, donde no debe haber agravios comparativos entre trabajadores y menos consentidos por el Estado, pero claro otra vez con la patronal hemos topado amigo Sancho...












