13.4.10

BENDITA INOCENCIA

Tomo prestado, en esta ocasión, un texto de un compañero docente, preocupado, como otros, por la enseñanza e información sesgada que se está dando a nuestros alumnos de secundaria. Una oportunidad excelente, en este día de Aniversario de la República, de recordarles conquistas que hoy disfrutamos y disfrutan nuestros menores, sin conocer lamentablemente, de donde les vienen.

TRIBUNA

ÁLVARO DÍEZ CÁRCAMO | PROFESOR DEL COLEGIO MENESIANO DE SANTO DOMINGO

Como cada 14 de abril, desde hace tiempo cientos de personas se reúnen para celebrar la proclamación de la IIª República española, hace ya 79 años. Un día de reconocimiento y de exaltación de un período de la historia de España que, por desgracia, muchos se empeñan en oscurecer, en mantenerlo en el olvido, en criticarlo, pensando que, de tal manera, lo ocurrido durante aquellos largos 5 años, desaparecerá para siempre de la memoria colectiva de muchos españoles.

Ciertamente, me sorprende la presencia de muchos jóvenes manifestando su adhesión y su simpatía por un régimen político que no vivieron y que, en ocasiones, ni siquiera saben de qué se trata. No es que sea algo aplicable a todos, pues existen numerosos jóvenes que, por iniciativa propia, por interés, por incitación de padres, amigos, profesores., o simplemente por cultura general, por conocer la historia de su país, han leído e investigado sobre la II República y lo que significó para España su instauración en la década de los años 30 del siglo pasado. Hago este comentario por que, si uno se acerca a los libros de texto de los alumnos de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), descubre, no con cierta indignación, que los temas referidos a la España contemporánea, o más concretamente a la España de la II República y la Guerra Civil, sólo abarcan un tema, es decir, unas 12 páginas, en los mejores de los casos, con fotos y actividades, en los que se pretende resumir 40 años de la historia más reciente de nuestro país.

Así, no es de sorprender que nuestros jóvenes, los que no nos cansamos de repetir, van a ser el futuro de nuestro país, manifiesten una clara apatía por la política y por la historia de su país, vuelvo a decir, en general, ya que sigue habiendo sus excepciones. De las pocas cosas que nosotros podemos dejar en herencia a los que vienen detrás, una educación, una actitud crítica y objetiva de la vida, les estamos privando de una parte importante de ella, ofreciéndoles una visión sesgada y reducida de la historia de nuestro país. ¿Sucede esto mismo en otros países? Se trata sólo de historia, no de adoctrinamiento ni de propaganda política. Hasta que estas ideas absurdas no se olviden ni se dejen de lado, la educación, los conocimientos sobre unos años claves de nuestra historia seguirán siendo vistos como algo oculto por una neblina, que es mejor no atravesar.

Nadie va a negar ahora, pasados los años, que la República expresó una clara aversión hacia los curas y la Iglesia, que prohibieron algunas órdenes religiosas, que mantuvieron la separación entre la Iglesia y el Estado y que, durante la posterior Guerra Civil, los republicanos, también mataron a los combatientes sublevados del bando nacional. Esas cosas sucedieron y no hay que avergonzarse por ello, sino aceptarlas y evitar que se puedan volver a suceder. Pero también es cierto que la República hizo cosas enormes. Hoy, cumplida casi una década del siglo XXI, nos sorprende que Barack Obama pretenda implantar en su país una cobertura médica gratuita o que pretenda evitar el grado de analfabetismo y absentismo escolar que hay en su país. Por motivos como estos, Obama es considerado un gran hombre. Pues bien, hace casi 80 años, sin los medios de los que se dispone ahora, aquellas personas que enarbolaron la bandera tricolor, se propusieron los mismos retos, los mismos objetivos, dar al pueblo educación, cultura, servicios., una vida mejor, un futuro mejor, una Constitución que recogía estos derechos y deberes de un pueblo necesitado de estos grandes cambios.

Por eso, cuando veo a la gente expresar sus deseos de una Tercera República, de que ha llegado el momento del cambio político en España, me pregunto si son conscientes de lo que eso supone. Por ello, cuando veo gente que sigue defendiendo y evitando que caigan en el olvido a los llamados 'maestros de la República', cuando sigue habiendo gente que lucha por mantener vivo el recuerdo de los militares republicanos que lucharon contra aquellos que se levantaron contra su país en un Golpe de Estado, creo que la lucha sigue aún abierta. Que aún merece la pena defender esa idea, esos años, a esas personas que, a pesar de las dificultades, dieron su vida por un ideal libertario y de paz.

Esperemos que nuestros alumnos sientan la curiosidad de investigar sobre los acontecimientos de aquella época, que sean ellos mismos quienes saquen sus propias conclusiones, que ellos decidan sobre su futuro, pero que no se les prive en esos centros de pensamiento libre que deben ser los colegios, de esa posibilidad. No olvidemos que una opinión equivocada puede ser tolerada donde la razón es libre de combatirla.

P.D. Gracias Álvaro por escribir lo que tantos pensamos y lamentamos. Como yo no lo hubiese expresado mejor, te lo tomo prestado con tu permiso.


12 comentarios:

S. dijo...

Es precioso Ibe.

la cabaña progresista dijo...

Grande, muy grande en un gran día. ¡Feliz 14 de Abril!
Un abrazo tricolor.

AdP dijo...

Está muy bien el texto. Todos los períodos de nuestra historia han tenido sus luces y sus sombras; todos, sin excepción. Y llevamos doscientos años reinventando España, dejando olvidadas muchísimas cosas que nos hubieran servido para sacar al país del estancamiento que padece simplemente porque todo el que ha llegado al poder ha querido hacer borrón y cuenta nueva, anulando cualquier rastro de lo anterior.

Estaría bien que los libros de texto estuvieran completos, que el alumnado pudiera aprender de ellos, pero si después el maestro o profesor de turno pasa de puntillas sobre ciertos temas o se tiene la mala suerte de que se acaba el curso y no da tiempo de ver los últimos temas del libro (me pasó en el último curso de instituto; para los alumnos de aquella promoción no existen la guerra civil ni todo lo que vino después) todo lo que aparezca en el libro es para nada.

Y sobre los deseos de una Tercera República, pues no, la gente no es consciente de lo que supondría. ¿De qué serviría cambiar el modelo de estado si los cabecillas políticos son los mismos, con sus mismos discursos y su misma forma de hacer política? Que me lo expliquen, porque no lo entiendo. La falta de imaginación de nuestros representantes no se resuelve con una república. Y me confieso republicano, pero antes de poder plantearnos un cambio de modelo de estado tendríamos que ir pensando con cómo acabar con la partitocracia, el peor de los males que están corroyendo la democracia. Si no se hace así, cualquier cambio no sería más que poner a los mismos perros con distintos collares.

Saludos.

IBE dijo...

Gracias S., pero ya sabes que es un texto prestado pq como he dicho, yo no lo hubiese expresado mejor.

Tienen una gran suerte los alumnos que disfrutan de Álvaro como profe.y los que lo hemos conocido como compañero.

IBE dijo...

Un abrazo tricolor tb. para tí, Cabaña, en este gran día de conmemoración de tantas y tan importantes conquistas.

Me paso por tu espacio, he tenido un día complicado (para bien, eh ???, si sale como espero, os contaré) y no he podido hasta ahora.

Un beso.

IBE dijo...

ADP, comparto tu visión de la falta de democracia interna de los partidos y el mal endémico de la partitocracia.

Me saca de quicio, en mi todavía escasa experiencia docente, que se dediquen un montón de clases a la prehistoria o la romanización y dp llegues y pases de puntillas, como dices por Repúblicas, Guerra civil, Transición, etc. deberíamos tener libertad para programar adecuadamente y que se tuviese una mejor visión de conjunto, pero de la totalidad de la historia. Es muy frustrante que según los textos elegidos y los idearios del centro, tengas que sesgar la información y la completa educación en libertad del alumnado.

J M (Chema) Buzarra Cano dijo...

Hoy podemos gritar ¡¡¡Viva la República de España!!! Federal, social....

IBE dijo...

Eso, eso, Chema, federal, social, igualitaria, pero sobre todo LIBRE!!!

Feliz Aniversario y un abrazo tricolor, como dice Cabaña !!!

Fernando Martínez López dijo...

Sin qe sirva de precedente...(no,compañeros, volveré a escribir en cuanto termine todo el trabajo que tengo acumulado) y es bastante, para el 30 termino...
La República era necesaria y supuso mucho más que lo que nos contaron. En derechos, libertades, educación, infraestructuras (pero si Franco estuvo viviendo de todo el trabajo desarrollado en Fomento por Indalecio Prieto)y ponía España al nivel del mundo más desarrollado...lo demás es otra historia, pero en sí era necesaria porque nuestro pueblo la necesitaba para salir de un atraso de siglos.
Hoy, si no no engañamos, España no es republicana per lo será. Yo no tengo ningun duda (hoy comentábamos qe en Francia van por la quinta y aquí hubo dos y abortadas por la fuerza, sin Revolucion Francesa ni Guerras Mundiales. Portugal se puso al día con la de los Claveles y Grecia cuando cayeron lo Coroneles...nosotro hicimos la transición que se pudo...pero hoy empieza a verse un mañana diferente
sin que nadie nos haya regalado nada...y siempre ha habido más miedo a la incertidumbre que certeza de lo justo.)
Ayer nos decían que no sabíamos lo que era un guerra pero sabíamos lo que era una dictadura y qeríamos ser libres. Hoy vosotros no sabeis lo que fue el miedo y una transición pero sois libres. Hareis otro futuro mejor. Sin duda.
El capital lo sabe, la Iglesia lo sabe...y vosotros también, con una diferencia...lo podeis hacer porque estais preparado para ello.

alegrias dijo...

En España la República llegó porque se luchó por conseguirla PACIFICAMENTE. El pueblo necesitaba una Constitución como la que se promulgó, necesitaba unas leyes como las que se dictaron y necesitaba Democracia, necesitaba gobernantes elegidos democráticamente y no "leyes hereditarias" medievales.
El artículo me ha encantado, la verdad y tiene más razón que "un santo",jejeje.
Mira, claramente sobre ciertas cosas se aprende más en casa o en el círculo familiar o de amigos que en las escuelas, ¿qué puede aprender mi hija de lo que oye en casa? pues que ella puede tener las mismas oportunidades de gobernar o de tener las mismas puertas abiertas que las infantas Leonor o Sofía, porque no tiene que influír que ellas sean hijas de nadie, lo que tiene que influír es el esfuerzo que se ponga en el estudio, en ser buena gente, en llegar arriba sin pisar a nadie y sin perder el contacto con la realidad.
Si tú a mi hija la preguntas si es monárquica o republicana se te queda todavía mirando con cara de seta, pero si la preguntas si la parece justo que esas niñas ya hayan nacido para ser ricas y tenerlo todo sin esfuerzo y para que una de ellas gobierne tan solo por ser hija de un príncipe, te dice que no es justo y que no debería ser así.
(Del mismo modo que la intentas explicar que si ahora tuviese Leonor un hermano, él sería quién fuese rey y te manda a freír pimientos porque no se lo cree, se piensa que la estás vacilando...)
Eso no se aprende en los libros, eso, muchas veces es, simplemente, conciencia social y con ello, desde luego que la lucha jamás estará perdida porque esto es nato.
Un abrazo.

IBE dijo...

Nano, algun@s somos cosecha del 69 y todavía vivimos unos añitos con el tío Paco, pero me acuerdo de todos los slóganes y canciones de las primeras elecciones en democracia.

Ese calor, esas ganas de la gente, esos cambios progresivos con la incorporación de nuestras madres y tías al mundo laboral. Todo esto demuestra que si queremos, podemos y es ahora o nunca.

Me viene a la memoria ese: "libertad, libertad, sin ira libertad, guárdate tu miedo y tu ira, porque hay libertad"...

Un abrazo.

IBE dijo...

Has puesto dos ejemplos estupendos, Graciela, de los anacronismos que tenemos en nuestra Constitución y que hasta un niño, ya no de primaria, sino de infantil, los entendería. Porque no hacemos nada con educarlos en igualdad, justicia, no discriminación y dp. que vean estas cosas.

Estamos en el camino, pero quedan todavía muchas legislaciones, civiles, penales, administrativas, mercantiles, procesales, que deben ir acometiendo reformas para adaptarse a los cambios sociales. Y, en muchos casos, deberíamos ir por delante de esos cambios, para no caer en los errores que achacamos a instituciones totalmente anacrónicas y obsoletas como la Iglesia.