4.12.09

EL TRATADO DE LISBOA Y EL FULL EQUIP (PARTE II)

ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO

Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa (TL) se reconoce explícitamente (artículo 3, párrafo 3) que la economía de la UE se ha de regir por un sistema singular que tiene sus propias reglas: la economía social de mercado (ESM). El término que no se pudo mencionar en el Tratado de la Unión Europea (TUE), por la oposición de países como Francia, fue utilizado ya en el malogrado proyecto de Constitución Europea (artículo I-3) y se ha incorporado al TL por lo que ha pasado a ser un elemento básico para enmarcar la actividad socioeconómica de los países comunitarios.

A la presidencia española, que en el primer semestre de 2010 tiene que poner en práctica el TL, corresponde trabajar por que este sistema de ordenación socioeconómica sea una realidad en la política económica de los 27 países que integramos la UE.

Tomar conciencia y llevar a la práctica los principios y las reglas que implica la ESM tiene una enorme actualidad para orientar las salidas de la crisis que en tiempos diversos irán consiguiendo los países comunitarios según sus circunstancias particulares.

En términos generales, se pueden distinguir dos corrientes de opinión sobre las estrategias más adecuadas para salir de la crisis:

- Por una parte están los post-keynesianos, que insisten en que se han de mantener, o incluso reforzar, los estímulos monetarios y fiscales sin preocuparse mucho de las consecuencias que puedan tener en el futuro el excesivo endeudamiento público y una presencia exageradamente intervencionista del Estado en el mercado. Entre otros, representa esta tendencia el Nobel de Economía Paul Krugman y, con menos radicalismo, es la política que se está practicando en EE UU con el visto bueno de la Reserva Federal.

- La otra tendencia estaría representada por los seguidores de una ESM bien entendida (me ha hecho gracia porque es como IBE, la Igualdad Bien Entendida), por el BCE y por el anterior comisario de Economía y Finanzas de la Comisión Europea, Joaquín Almunia. Advertimos que se trata de una ESM bien entendida porque sus principios -en parte contenidos en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC)-, en lo que se refiere a la crisis, no rechazan ni los estímulos monetarios de Keynes para mantener la demanda ni una intervención excepcional del Estado para encauzar la recuperación. La diferencia con la otra tendencia está en que en ningún momento justifica que se deban perder de vista las negativas consecuencias de un excesivo endeudamiento y la excepcionalidad de la presencia directa del Estado en el mercado, que de ninguna manera puede perpetuarse dificultando que pueda recobrar su autonomía de libre mercado de competencia, en el marco establecido por el Estado.

Para que la presidencia española pueda contribuir a que todos los países comunitarios acepten y practiquen esta estrategia se requerirá que los responsables de nuestra economía tengan un conocimiento profundo de lo que esto significa. Esto no ocurrió en las primeras medidas que se tomaron para hacer frente a la crisis. Como nos lo recuerda aquella afirmación del ex ministro de Economía Pedro Solbes, poco antes de dejar su mandato, de que nuestros recursos ya estaban agotados, mientras su sucesora afirmaba que había recursos disponibles, posiblemente pensando que la capacidad de endeudamiento podría considerarse ilimitada.

Afortunadamente, se dio un cambio radical al proponer una subida de impuestos para el Presupuesto de 2010. En una recesión tan grave como la de nuestro país esta decisión no tendría ningún sentido si no fuera porque se había tomado conciencia de que se estaba incurriendo en un déficit excesivo y que el PEC obliga a una disciplina que garantice un futuro sostenible.

Esperemos que este caer en la cuenta de que nuestro sistema socioeconómico tiene un marco bien definido se extienda a toda la ciudadanía y el partido de la oposición y los agentes sociales acepten que sus razonables propuestas de reducción de impuestos y estímulos monetarios para reactivar la economía a corto plazo deben tomar en consideración las consecuencias que tendrían para el futuro no corregir los excesos cometidos, despreocupándose de garantizar un correcto funcionamiento de la ESM.

Fuente: Eugenio M. Recio. Profesor honorario de Esade (URL)

Publicado en Cincodías.com el 01/12/2009

6 comentarios:

Gilda dijo...

Esperemos que sea beneficioso para este, nuestro pais, porque estamos muy jodidos.
Un beso, y que sea leve la vuelta al curro.

IBE dijo...

Gracias Gilda, ayer tarde, tomando un café y hablando de política, para variar, planteamos que había que empezar por denunciar las economías sumergidas y falta de derechos de los trabajadores, que tenemos bien cerca de nuestras casas, sin tener que ir a China, Taiwán o Sudamérica.

Un beso y feliz retorno del puente.

J M (Chema) Buzarra Cano dijo...

Hola IBE:

Dando el último recorrido blogocósmico, eeo tu interesante artículo que me ilustra y a la vez me saca de algunas dudas.

La cuestión es si la UE de los 27 y los de la eurozona que son menos, están porque en sus diferentes países los estados sean y apliquen políticas redistributivas.

Veremos, ya que si el paraguas comunitario está con tendencias de interpretar que es mejor si más "intervencionismo" o menos, ni que decir tiene que los gobiernos nacionales mayoritariamente conservadores, esto de la redistribución les sonará a chino mandarín.

Leeremos las conclusiones socioeconómicas del recién celebrado congreso del PSE, en el que el vicepresidente es nuestro J C López Aguilar.

IBE dijo...

Pues esperemos, Chema, que la interpretación de lo de economía "social" lo interpreten mejor que lo de "de mercado", que lo tienen siempre más claro.

Sicilia dijo...

Ejem, IBE tu no buscas novio por aquí eh ...... echarán a correr ! es broma..

El Señor Obama ya está hablando de la frase Economia Sostenible, como nuestro presi, Que mas que un conjunto de leyes hay que entenderlo como un proyecto de futuro, Esto sin duda será en consonancia con EEUU, algo que marcara para bien o mal, nuestro paso por la presidencia Europea..

Cierto es que necesitamos medidas en el corto plazo que nos ayuden a salir y paliar esta crisis,,Y también recoge este invento ES unas ayudas y medidas respecto a la Rehabilitación, que serían de vital importancia para reactivar el secto de la Contrucción.
Incentivar la demanda de mejorar nuestros hogares, sin invertir en vivienda nueva, cosa imposible ahora,y empezar a salir de la crisis...
Me resulta sorprendente cuando nombras al presidente del BCE, hablar de medidas, cuando lo que debieran hacer es prestar dinero a empresas y trabajadores.Que es su negocio. Saldríamos de la crisis mucho antes y mejor...Y por otra parte son los culpables de esta crisis, por sus engaños entre ellos inflando y estafando sus activos....

No estoy de acuerdo en que este pais está muy endeudado no. Están endeudado las empresas que por su avaricia desmedida y especuladora han invertido en suelo de una forma salvaje y no tiene posibilidad de construir actualmente y que sea rentable.
Y las familias, que los bancos le han prestado dinero casi a la fuerza y no han valorado el riesgo..

Respecto al mercado , todos hemos oido la frase mas mercado y menos estado, excepto este último año que pedían ayudas al gobierno y lo culpaban de la crisis asta estos días que vuelven a pedir reforma laboral y que el estado salga incluso fuera de la tutela judicial de los conflictos y regulaciones de empleo.
Una cosa y la contraria totalmente en tres meses, pero es muy español el dicho popular.

De que la culpa de todo la tiene el Gobierno y en estas andamos.....

IBE dijo...

Sicilia, las afirmaciones sobre el tema económico del Tratado no son mías, son del profesor de Esade que cito al final del texto.

El Gobierno, no teniendo la culpa de todo, porque ya sólo le faltaba ser omnipotente para que le terminasen de perder el respeto, sí es el que está pegando bandazos en el tema económico hasta terminar de adaptarse porque está bastante despistado. No se puede estar en misa y repicando y eso es lo que se le puede aplicar a muchos puntos de su política, últimamente.