
El martes, por fín, me tomo
mis primeros 10 días de vacaciones y, este fin de semana, he aprovechado para hacer la maleta con calma, a la vez que disfruto, después de 6 meses de vértigo en el trabajo, de dos días completos dedicados a mí y a mi casita.
He metido, antes que nada, un libro para terminar y otro para empezar. Un par de bikinis, y mis chanclas de Giselle Bunchen, no para la playa sino para disfrutar del circuito hidrotermal, con sauna finlandesa, baño turco, jacuzzis y piscina olímpica, que existen en el complejo donde está el apartamento. Ya imagino los desayunos en la gran terraza, viendo sin prisas los jardines bien cuidados, alrededor de las piscinas de verano y rodeadas de hamacas, que con mañanas de sol, todavía son aprovechables.
Un par de chandals, un forro polar, camisetas y unas deportivas, para las tardes de paseos por el paseo marítimo. Un vaquero y algún vestidito mono para las noches de cervecitas en plan tranquilo, cine en Tarragona, algún día, para ver Agnosia, que me apetece mucho, mercadillo de los lunes y, como novedad...visita al Corte Inglés de Tarragona, recién inaugurado. Para esto último, habrá que llevar la Visa.
Pero lo que no puedo, ni debo olvidar, por mi salud física y mental, es UN PIJAMA, quiero dormir siesta larga, de pijama y orinal, como creo que decía Cela y levantarme tarde por las mañanas, y que me traigan un suculento desayuno a la cama, de esos que sólo sabe prepararnos a todos mi padre, sin tener que estar pendiente de un impertinente reloj que me suena a las 7:00, para coger un bus urbano a las 8:15 y estar al pié del cañón a las 9:15, con mi mejor sonrisa, y sin que nadie note que me moriría por una horita o dos más entre mi mullidito y acogedor nórdico.
Volveré, después, a trabajar una semana, cubriendo el turno de mi compi, en sus vacaciones, y tendré otros 8 días, estos dedicados a mí y a mi pisito y disfrutar terminando lo que nunca termina: esas cortinas, lámparas, cuadros y espejos sin colgar, ese mueble que siempre quieres comprar y que nunca terminas de encargar, ni de rellenar, esa limpieza general que nunca terminas de hacer, etc.
Tengo hasta proyecto y matrícula hecha de curso online, de 6 meses, de Técnico en Dirección y Gestión de Centros, interesante para mi trabajo y para ejercitar la mente y clases de danza del vientre para cultivar el cuerpo, pero todo esto para cuando vuelva, y no voy a adelantar acontecimientos que si no, se pasa antes o se gafa. Cuidadme, mientras tanto, la hacienda.
Tranquil@s...si puedo, entre plan y plan...me conecto y os leo. Me muero por disfrutar de esos momentos de no hacer nada y de no sufrir porque las horas no me cundan.