Todo empezó como por azar, buscando nombre para mi entrada y un perfil para mi cabecera y hoy, ese mismo azar me sonríe, porque he elegido el nombre y el perfil más acorde con mi espíritu. Era el 8 el año de mi afiliación, en vísperas de las elecciones, el 8 el año en que comenzaba mi aventura bloguera y el 8 el lugar que ocupé en una lista en la que me incluyeron compañeros. La suerte estaba echada y la bola 8 empezaba a rodar.
Cuando, después de un tiempo, me propusieron la nueva imagen de mi cabecera, me puse a investigar el significado de esa bola 8 de billar y, la verdad, que me fascinó su tremenda simbología.
Viene del juego de billar inglés "Bola 8" o también llamado billar o "pool americano" donde existen 7 bolas rayadas y 7 lisas, pero además hay una bola negra, con el número 8 que, aunque su color es liso, su función es neutral, es una entidad separada (no cuenta ni como lisa ni como rayada), y pensé está hablando de mí y de mi hecho diferencial o rareza.
"La bola 8 negra es la importante, la que te hace ganar o perder" rezaban las instrucciones del juego, y aquí empecé a sentirme interesante e interesada. "Quien logra meter la bola 8 en el lugar que corresponda, es aquel que gana la partida" (siempre he intentado saber y estar en el lugar que me corresponde, pero bueno), yo a seguir instruyéndome...
"Las bolas de un color y las rayadas van a 1 agujero y la bola 8 negra al agujero opuesto a la última bola colada" (como yo, siempre dando la nota,en el lado de lo que creo justo y, casi siempre, apostando a caballo perdedor, eso sí, siempre feliz y fiel a mis ideas y convicciones). "Si el jugador cuela la bola negra sin haber acabado antes con sus bolas o si la cuela en el agujero equivocado, pierde" (para la bola negra, toda injusticia debería terminar pagándose, como para mí). "La bola 8 es siempre la última en caer" (mira ese puntito positivo va siempre mucho conmigo).
En resumen, es sinónimo del triunfo en el juego y espero que también en la vida. No tiene otra bola rayada de su mismo color , es única y por ello representa el equilibrio, la armonía y la justicia. Representa el azar de la vida, lo bueno y lo malo. Por eso se vende como amuleto de la suerte, se utiliza así en letras de canciones y su iconografía aparece en tantos objetos.
Ojalá pudiese cumplir la preciosa función de la bola 8, dando suerte a todo el que comparte el billar de mi mundo, porque, al final todos somos como esas bolas de colores, que aunque lisas o rayadas, todas son iguales, y hay que empujarlas para ayudarlas y hacerlas rodar hacia un destino (el agujero), pero ese agujero, donde cae cada una, lo decide muchas veces el azar, aunque el empuje o la ayuda haya sido un golpe certero y sincero.
Termino afirmando que, no a todos en esta vida "se las colocan como se las ponían a Fernando VII"...





Tomo prestado el título del tema y estribillo de la última canción en español de la cantante Beyoncé, que es un alegato a la igualdad, para intentar hacer justicia a todas las mujeres que sufren discriminación en el trabajo y rendir homenaje a una gran chica y mejor profesional, que lo está sufriendo en sus carnes, y a la que se lo prometí ... Va por tí!
