
Como en nuestro diario local, la han recortado bastante, empezando por el título, he pensado reproducirla aquí en su totalidad. A la otra carta que me refiero en ella es a la de una farmaceútica que publicó, en el suplemento dominical de hace unas semanas, otra cosita de las suyas, de esas que no tienen desperdicio y que me hacen sentir mucha lástima por sus clientas, por sus hijas menores, etc.
VERGÜENZA AJENA, INDIGNACIÓN Y LÁSTIMA ( lo de la "lástima" lo han recortado en el periódico, pero es lo que me dan, mucha, mucha pena...)
Por una carta en esta sección, nos enteramos de que, en la manifestación de Madrid, se vieron, entre otras, dos pancartas que le llamaron la atención: una que rezaba “Porque somos de izquierdas, estamos por la vida” que me parece coherente, inteligente y de lo más certera, y que ella también aplaudía. Pero había otra, esta vez procedente de Logroño, que me hace sentir vergüenza ajena, y con la que la gente hasta se hacía fotos. No me extraña, una vez más, formamos parte del esperpento del país. “Ave, Zapatero, los que van a morir te saludan”. Poniéndolo en latín, Zapatero lo entiende igual y no se crean ustedes que alguien se va a quedar en este, su Valle de Lágrimas. No fue Zapatero el de los soldados de Irak, ni el del Yak, ni tantas otras, y todas las vidas valen lo mismo.
Por otro lado, vuelvo a ver escrito por una farmacéutica de Valencia y madre de una menor que, mientras el presidente del Gobierno protege la intimidad de sus hijas en la famosa foto, promueve la promiscuidad juvenil por permitir el poder adquirir la píldora del día después, sin receta. Otra vez confundiendo, llamando libertinas incapaces de formar una familia responsablemente a las mujeres que piensan diferente. Señoras mías, cuando se aprobó la Ley del divorcio, era sólo un derecho más, no era obligatorio, pero fueron las que piensan como ustedes, las que más hicieron uso de él. Así que, menos Santo Dios, y eduquen bien a sus hijos/-as y ante todo, edúquenles en libertad y sin prejuicios para que no nos den la lástima que nos dan a muchos.